La madriguera del conejo

Capitulo 2 de Alicia en la jungla.

Coneybury Farm, Inglaterra, primavera de 2012

Con tanto tiempo para pensar, internet era una muy bienvenida distracción. Internet corría a toda velocidad en todas las direcciones, como los túneles que los conejos transitaban bajo la tierra, cruzándose bajo la granja. Túneles excavados por los hombres para atraparlos, venderlos y comérselos. Al anochecer, aún podías ver pequeños conejos blancos y pardos saltando de forma errática, cegados por la enfermedad, apenas intuyendo su camino a casa. Internet es exactamente eso: una estructura compleja, un túnel por el que puedes viajar en todas las direcciones y por el que puedes perderte con facilidad. Yo era un conejo ciego, no podía ver el final, y solo seguía las cadenas de mensajes a través de las redes sociales hasta que hice pie en los mensajes cálidos y amables de El Conejo Blanco, que acababa de emerger de la lista sin rostros de presuntos conocidos, para, de repente, convertirse en un conocido de veras. Mis vagabundeos se interrumpieron; comenzaba la caza. Estaba intrigada. Vivía en Costa Rica.

Mi dormitorio empezó a parecerme tremendamente pequeño y oscuro. La luz de la pantalla brillaba cada vez con más fuerza. Entrecerré los ojos y cerré la tapa del portátil. Me dejé caer sobre la cama, de espaldas, con tal fuerza que el somier y el suelo de mi habitación cedieron. “Estoy cayendo demasiado rápido”, pensé mientras me cubría con las sábanas y me acurrucaba.

Written and Illustrated by: Lucy Lilley

Translated by Pablo Bernardo Caveda

Copyright. © 2021 Lucy Jane Lilley

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s